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Volumen
62
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Don José, Grisel Meléndez, Victor García |
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Volumen 61
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Alfareros, Quique López, Rafael Moreno,
Beatriz Morales |
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Volumen 60
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Estación Cero, Azeneth González |
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DICIEMBRE 2001
Jesús hecho Niño, ven a mi Belén
El
nacimiento del Señor ofrece un importante ejemplo del papel
de la música en la historia de la salvación.
El Evangelio de San Lucas nos relata el nacimiento de
Cristo añadiendo este interesante detalle: “Y de repente se
reunieron con el ángel muchos otros ángeles del
cielo, que
alababan a Dios diciendo, ‘¡Gloria a Dios en las alturas y
en la tierra paz a los hombres que gozan de su amor.”
A
lo largo de los siglos, pintores, escultores y músicos han
visto, o mejor dicho, han escuchado en las palabras de los ángeles
más bien un canto. ¡Fácil
es imaginar que las alabanzas de los ángeles fueron cantadas
y no sólo proclamadas! Dos mil años después, la música
sigue llevando el mensaje—¡Cristo es el Salvador del mundo!
En diciembre celebramos el milagro del Emmanuel: Dios
con nosotros. Cristo
nace en un pesebre de Belén.
Y ahora quiere nacer en el Belén de nuestro corazón.
Alrededor
del mundo hispano, cantantes y grupos entonan una canción que
te invita a abrir el corazón a Cristo y conocer su amor
transformador. Muchos
de ellos lo han vivido en sus propias vidas, como la cantante
Sandra
Salas.
La voz de Sandra está entre las más bellas del
firmamento musical católico. Pero no siempre ha sido así.
Ella cuenta que cuando era adolescente, no podía ni
cantar ni tocar la guitarra bien.
Incluso su propio padre se lo dijo.
Sandra no se dejó desanimar, y cuando tuvo su
encuentro con el Señor en un retiro, mientras estudiaba en la
universidad, Dios la transformó
por completo. Para
Sandra fue un milagro. Ella
lo canta en su primer álbum titulado,
Jerusalén,
en la canción, "Quiero que tu seas mi Señor":
“Sólo sé Señor, que tú me amas, que ha nacido
en mi una esperanza, al creer en ti, en un milagro que
transforme lo que yo no pude hacer.” El álbum fue
grabado en los estudios de Rafael Moreno, en México, en 1995.
Jerusalén
ofrece una linda variedad de estilos, pero
consideramos que la voz de Sandra tiene una característica no
muy común entre las cantantes católicas hispanas, ya que se
asemeja más bien al estilo “gospel” o “Black
Spirituals.” Este
género de música, que ha tenido influencia en los
“blues,” y el “soul”, tiene sus orígenes en la música
popular de los esclavos negros de los Estados Unidos en el
siglo 19. Es un género
todavía muy común en la región sureña de ese país.
Sandra canta con ese estilo de manera magnífica en
canciones como “Jesús dame vida” y en la muy conocida
“Va bajando”.
Ese
“feeling” gospel realmente resplandece en la segunda
producción de Sandra,
Tal
cual como soy,
que incluye un popurrí de precisamente de algunos famosos
cantos de los “Black Spirituals”, en particular la famosa
“Amazing Grace.” En
“Cristo
está presente” Sandra combina el estilo gospel con un
fuerte mensaje sobre la presencia de Cristo en el corazón de
cada creyente:
“Cristo está presente en tu corazón...¡Grita!
¡Más fuerte! Di que le amas....Cristo está presente en tu
corazón.” Uno
puede imaginar fácilmente un coro gospel de 50 voces
entonando esta canción con todos las armonías y solistas que
típicamente acompañan este tipo de cantos.
Pero la voz de Sandra no sólo se presta a un canto enérgico
del gospel, sino también a las tiernas baladas.
Y
Tal
cual como soy
ofrece una buena dosis de ellas.
La íntima “Nada me apartará de Ti” canta la
locura de estar enamorado de Dios y de saber que no hay nada
en este mundo que nos pueda separar de El: “Porque tu
amor nunca me faltará...tu fidelidad, alta como el cielo
está...Nada
ni nadie me apartará de Ti, Señor, la locura de seguirte me
inunda...más y más.”
Una de las joyas de este álbum es “Bendita María,”
una linda oración a la Virgen Madre de Jesús. Sandra la ha escrito como una verdadera hija de María.
La letra es casi una aproximación mística a la íntima
relación entre María y su Hijo—una relación que Jesús
desea para cada uno de nosotros.
“Cuéntame de esos años, cuando viviste junto a
mi Dios, cuando en tus brazos le acunabas tiernamente...Cuéntame
si en este tiempo quisiste que yo me acercara a ti, y si
realmente eres mi madre, como El lo dijo en la Cruz, ven y
arúllame,
como hacías con Jesús...”
“Tal cual como soy,” canción que da título al
disco, recuerda la experiencia de Sandra tuvo cuando sintió
por primera vez que Dios la amaba tal cual era.
El broche de oro de
Tal
cual como soy
es la alegre “No duerme tu guardián,” compuesta por su
esposo Michael Rojas. Con
los ritmos y melodías al estilo de salsa, no te quedará más
remedio que estallar en alabanzas al Señor con cuerpo y alma.
Todavía no hemos terminado con Sandra Salas.
Más sobre ella abajo....
Hablando
de alabanzas, el grupo chileno
Betsaida
(¿hemos
mencionado ya que diciembre pertenece a los chilenos?) ha
lanzado su cuarto disco titulado
Ciudadanos
del cielo. Si
logras ganar
la ciudadanía celestial uno de tus deberes principales será
precisamente el de la alabanza, y este disco de Betsaida te
dará un curso intensivo en ella.
El lema de Betsaida es “Nuestro canto, una oración”
y en verdad cada tema de este cuarto disco te invita a entrar
en la oración. Betsaida
entró en oración para lanzarlo junto con el Cardenal de
Santiago y una gran multitud de fieles, reunidos todos para
una Misa de acción de gracias por este nuevo disco.
Si ya conoces a grupo Betsaida sabes que las voces son
súper hermosas y la música muy bien arreglada e interpretada.
Ciudadanos
del cielo fue grabado con un orquesta
completa: cuerdas, vientos, percusiones, guitarras y piano.
El disco comienza y termina tan apropiadamente con la
inspiración y el ejemplo del beato chileno Padre Alberto
Hurtado, fundador del Hogar de Cristo.
La primera canción, que lleva el mismo nombre del
disco, “Ciudadanos del cielo” recoge las mismas palabras
del Padre Hurtado: “Y si pierdo la huella, y
si pierdo el sentido...Si de
ti yo me olvido, no te olvides de mi;” y después
Betsaida agrega: “Somos ciudadanos del cielo, una Iglesia
que avanza, hasta un reino sin fin...”
Ese reino sin fin es evocado nuevamente al final del
disco, y con la inspiración de nuevo del Padre Hurtado, en la
canción, "Para siempre."
En esta canción se destacan las voces de la sección
infantil de Betsaida, y con razón ya que la canción trata de
los últimos momentos de la vida de un niño antes de
encontrarse con el Padre Celestial (fue inspirada en el caso
real de la pérdida de un niño de una de las integrantes de
Betsaida). Los otros 18 temas presentan un mosaico de estilos y temáticas
basadas en pasajes bíblicos y en escritos de varios santos.
Asimismo Betsaida ofrece algunas hermosas adaptaciones de las
partes de la Misa. “Frente
a Cristo” podría cantarse durante el rito del perdón.
Las estrofas están basadas en palabras de Teresa de
Ávila:
“Quise verme como estoy viviendo, mis acciones y mis
pensamientos, y entre todo lo que revisaba, mucho hizo que yo
implorara...Oh Señor, ten piedad...”
De inspiración bíblica tenemos entre otras la canción
“Padre de misericordia,” basada en la parábola del hijo
pródigo. No es
una musicalización palabra por palabra de este pasaje
bíblico,
dice Betsaida, sino que más bien una aproximación a la
condición de hijo pródigo que hay en cada uno de nosotros.
La dulce “En tus brazos” está basada en parte en
las palabras del arzobispo vietnamita F.X. Ngyuen van Thuan y
actual presidente del Consejo Pontificio de la Justicia y de
la Paz. Mons. van
Thuan fue encarcelado durante 13 años y sin duda sabe lo que
es encontrar al Señor en el silencio del corazón, como canta
Betsaida: “Atiéndeme Señor, tómame en tus brazos...Te
llamo en el silencio de mi corazón...”
Y así podríamos escribir un párrafo para cada canción
de
Ciudadanos
del cielo
pero el tiempo y el espacio no lo permiten.
Les aseguramos: este grupo es una belleza—40 mil
discos vendidos es prueba de ello. Pero más que eso los
testimonios de personas que han redescubierto su fe a través
de la música de Betsaida te han de convencer.
Ahora, volvemos al principio.
Sandra Salas, su esposo Michael Rojas,
y Fabiola Fernández son miembros de una pequeña
comunidad llamada
Manantial de Cristo.
Todos
músicos,
su apostolado es evangelizar a través del canto, y ahora
juntos han sacado una nueva producción titulada
Para
que el mundo crea.
Sandra, Michael y Fabiola cantan en el disco y cada uno
de ellos tiene una voz espectacular, además de ser excelentes
compositores. La
música es más bien pop, y no incluye ese toque gospel que
caracteriza la música de Sandra como solista (aunque cada vez
que Sandra abre la boca, uno no puede menos que percibir ese
rasgo gospel). El
disco se abre con una versión en español de un canto del
brasileño Eugenio da Silva: “Hey! Yo hago nuevas todas
las cosas” cantan los tres, con hermosas armonías en el
estribillo. “Como anhelo” se destaca por su suave toque de
flamenco en la progresión de los acordes ejecutados en
guitarras españolas. “Dulce
huéspued” es aún más dulce aquí que en su versión
orginal en
Lenguas
de fuego. Sandra
Salas es realmente brillante en la canción que le da título
al disco, “Para que el mundo crea,” un alegre llamado a la
unidad entre todos los cristianos, basado en las palabras de
Jesús en Juan 17:21. El
hijo pródigo también aparece en Para que le mundo crea, y al
igual que Betsaida, Manantial de Cristo también nos quiere
recordar que en cada uno de nosotros está un poco de ese hijo
pródigo y que lo que uno hace cuando sabe que lo ha perdido
todo, es sin duda buscar un refugio, algo que le dé seguridad
y paz: la casa del Padre: “A tu lado ya no temeré jamás,
de tu lado nadie me podré apartar, jamás, jamás...”

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