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:: DICIEMBRE 2001

Jesús hecho Niño, ven a mi Belén

El nacimiento del Señor ofrece un importante ejemplo del papel de la música en la historia de la salvación.  El Evangelio de San Lucas nos relata el nacimiento de Cristo añadiendo este interesante detalle: “Y de repente se reunieron con el ángel muchos otros ángeles del cielo, que alababan a Dios diciendo, ‘¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que gozan de su amor.”

A lo largo de los siglos, pintores, escultores y músicos han visto, o mejor dicho, han escuchado en las palabras de los ángeles más bien un canto.  ¡Fácil es imaginar que las alabanzas de los ángeles fueron cantadas y no sólo proclamadas! Dos mil años después, la música sigue llevando el mensaje—¡Cristo es el Salvador del mundo!  En diciembre celebramos el milagro del Emmanuel: Dios con nosotros.  Cristo nace en un pesebre de Belén.  Y ahora quiere nacer en el Belén de nuestro corazón.

Alrededor del mundo hispano, cantantes y grupos entonan una canción que te invita a abrir el corazón a Cristo y conocer su amor transformador.  Muchos de ellos lo han vivido en sus propias vidas, como la cantante Sandra Salas.  La voz de Sandra está entre las más bellas del firmamento musical católico. Pero no siempre ha sido así.  Ella cuenta que cuando era adolescente, no podía ni cantar ni tocar la guitarra bien.  Incluso su propio padre se lo dijo.  Sandra no se dejó desanimar, y cuando tuvo su encuentro con el Señor en un retiro, mientras estudiaba en la universidad, Dios la transformó por completo.  Para Sandra fue un milagro.  Ella lo canta en su primer álbum titulado, Jerusalén, en la canción, "Quiero que tu seas mi Señor":  Sólo sé Señor, que tú me amas, que ha nacido en mi una esperanza, al creer en ti, en un milagro que transforme lo que yo no pude hacer.” El álbum fue grabado en los estudios de Rafael Moreno, en México, en 1995.  Jerusalén ofrece una linda variedad de estilos, pero consideramos que la voz de Sandra tiene una característica no muy común entre las cantantes católicas hispanas, ya que se asemeja más bien al estilo “gospel” o “Black Spirituals.”  Este género de música, que ha tenido influencia en los “blues,” y el “soul”, tiene sus orígenes en la música popular de los esclavos negros de los Estados Unidos en el siglo 19.  Es un género todavía muy común en la región sureña de ese país.  Sandra canta con ese estilo de manera magnífica en canciones como “Jesús dame vida” y en la muy conocida “Va bajando”.
 

Ese “feeling” gospel realmente resplandece en la segunda producción de Sandra, Tal cual como soy, que incluye un popurrí de precisamente de algunos famosos cantos de los “Black Spirituals”, en particular la famosa “Amazing Grace.”  En “Cristo está presente” Sandra combina el estilo gospel con un fuerte mensaje sobre la presencia de Cristo en el corazón de cada creyente: Cristo está presente en tu corazón...¡Grita! ¡Más fuerte! Di que le amas....Cristo está presente en tu corazón.”  Uno puede imaginar fácilmente un coro gospel de 50 voces entonando esta canción con todos las armonías y solistas que típicamente acompañan este tipo de cantos.  Pero la voz de Sandra no sólo se presta a un canto enérgico del gospel, sino también a las tiernas baladas.  Y Tal cual como soy ofrece una buena dosis de ellas.  La íntima “Nada me apartará de Ti” canta la locura de estar enamorado de Dios y de saber que no hay nada en este mundo que nos pueda separar de El: “Porque tu amor nunca me faltará...tu fidelidad, alta como el cielo está...Nada ni nadie me apartará de Ti, Señor, la locura de seguirte me inunda...más y más.”  Una de las joyas de este álbum es “Bendita María,” una linda oración a la Virgen Madre de Jesús.  Sandra la ha escrito como una verdadera hija de María.  La letra es casi una aproximación mística a la íntima relación entre María y su Hijo—una relación que Jesús desea para cada uno de nosotros.  Cuéntame de esos años, cuando viviste junto a mi Dios, cuando en tus brazos le acunabas tiernamente...Cuéntame si en este tiempo quisiste que yo me acercara a ti, y si realmente eres mi madre, como El lo dijo en la Cruz, ven y arúllame, como hacías con Jesús...”  “Tal cual como soy,” canción que da título al disco, recuerda la experiencia de Sandra tuvo cuando sintió por primera vez que Dios la amaba tal cual era.  El broche de oro de Tal cual como soy es la alegre “No duerme tu guardián,” compuesta por su esposo Michael Rojas.  Con los ritmos y melodías al estilo de salsa, no te quedará más remedio que estallar en alabanzas al Señor con cuerpo y alma.  Todavía no hemos terminado con Sandra Salas.  Más sobre ella abajo....
 

Hablando de alabanzas, el grupo chileno Betsaida (¿hemos mencionado ya que diciembre pertenece a los chilenos?) ha lanzado su cuarto disco titulado Ciudadanos del cielo.  Si logras ganar la ciudadanía celestial uno de tus deberes principales será precisamente el de la alabanza, y este disco de Betsaida te dará un curso intensivo en ella.  El lema de Betsaida es “Nuestro canto, una oración” y en verdad cada tema de este cuarto disco te invita a entrar en la oración.  Betsaida entró en oración para lanzarlo junto con el Cardenal de Santiago y una gran multitud de fieles, reunidos todos para una Misa de acción de gracias por este nuevo disco.  Si ya conoces a grupo Betsaida sabes que las voces son súper hermosas y la música muy bien arreglada e interpretada.  Ciudadanos del cielo fue grabado con un orquesta completa: cuerdas, vientos, percusiones, guitarras y piano.   El disco comienza y termina tan apropiadamente con la inspiración y el ejemplo del beato chileno Padre Alberto Hurtado, fundador del Hogar de Cristo.  La primera canción, que lleva el mismo nombre del disco, “Ciudadanos del cielo” recoge las mismas palabras del Padre Hurtado:  Y si pierdo la huella, y si pierdo el sentido...Si de ti yo me olvido, no te olvides de mi;” y después Betsaida agrega: “Somos ciudadanos del cielo, una Iglesia que avanza, hasta un reino sin fin...  Ese reino sin fin es evocado nuevamente al final del disco, y con la inspiración de nuevo del Padre Hurtado, en la canción, "Para siempre."  En esta canción se destacan las voces de la sección infantil de Betsaida, y con razón ya que la canción trata de los últimos momentos de la vida de un niño antes de encontrarse con el Padre Celestial (fue inspirada en el caso real de la pérdida de un niño de una de las integrantes de Betsaida).  Los otros 18 temas presentan un mosaico de estilos y temáticas basadas en pasajes bíblicos y en escritos de varios santos. Asimismo Betsaida ofrece algunas hermosas adaptaciones de las partes de la Misa.  “Frente a Cristo” podría cantarse durante el rito del perdón.  Las estrofas están basadas en palabras de Teresa de Ávila: “Quise verme como estoy viviendo, mis acciones y mis pensamientos, y entre todo lo que revisaba, mucho hizo que yo implorara...Oh Señor, ten piedad...  De inspiración bíblica tenemos entre otras la canción “Padre de misericordia,” basada en la parábola del hijo pródigo.  No es una musicalización palabra por palabra de este pasaje bíblico, dice Betsaida, sino que más bien una aproximación a la condición de hijo pródigo que hay en cada uno de nosotros.  La dulce “En tus brazos” está basada en parte en las palabras del arzobispo vietnamita F.X. Ngyuen van Thuan y actual presidente del Consejo Pontificio de la Justicia y de la Paz.  Mons. van Thuan fue encarcelado durante 13 años y sin duda sabe lo que es encontrar al Señor en el silencio del corazón, como canta Betsaida: “Atiéndeme Señor, tómame en tus brazos...Te llamo en el silencio de mi corazón...  Y así podríamos escribir un párrafo para cada canción de Ciudadanos del cielo pero el tiempo y el espacio no lo permiten.  Les aseguramos: este grupo es una belleza—40 mil discos vendidos es prueba de ello. Pero más que eso los testimonios de personas que han redescubierto su fe a través de la música de Betsaida te han de convencer.
 

Ahora, volvemos al principio.  Sandra Salas, su esposo Michael Rojas,  y Fabiola Fernández son miembros de una pequeña comunidad llamada Manantial de Cristo.  Todos músicos, su apostolado es evangelizar a través del canto, y ahora juntos han sacado una nueva producción titulada Para que el mundo crea.  Sandra, Michael y Fabiola cantan en el disco y cada uno de ellos tiene una voz espectacular, además de ser excelentes compositores.  La música es más bien pop, y no incluye ese toque gospel que caracteriza la música de Sandra como solista (aunque cada vez que Sandra abre la boca, uno no puede menos que percibir ese rasgo gospel).  El disco se abre con una versión en español de un canto del brasileño Eugenio da Silva: “Hey! Yo hago nuevas todas las cosas” cantan los tres, con hermosas armonías en el estribillo. “Como anhelo” se destaca por su suave toque de flamenco en la progresión de los acordes ejecutados en guitarras españolas.  “Dulce huéspued” es aún más dulce aquí que en su versión orginal en Lenguas de fuego.  Sandra Salas es realmente brillante en la canción que le da título al disco, “Para que el mundo crea,” un alegre llamado a la unidad entre todos los cristianos, basado en las palabras de Jesús en Juan 17:21.  El hijo pródigo también aparece en Para que le mundo crea, y al igual que Betsaida, Manantial de Cristo también nos quiere recordar que en cada uno de nosotros está un poco de ese hijo pródigo y que lo que uno hace cuando sabe que lo ha perdido todo, es sin duda buscar un refugio, algo que le dé seguridad y paz: la casa del Padre: “A tu lado ya no temeré jamás, de tu lado nadie me podré apartar, jamás, jamás...   


 

 
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