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ENERO 2004
Cubanos renuevan su fe con
"Concierto en La Habana"
“Quince minutos antes de la hora prevista para comenzar el
concierto, abrieron las puertas de la Catedral. Yo estaba
dejando la guitarra y me disponía a ir a la capilla, al lado
del presbiterio, cuando veo que una marabunta de gente entraba
corriendo de la calle. Sinceramente me asusté. Pensé “¿Qué es
eso?” “Esos vienen a por mi”. Pero duró poco mi turbación.”
Estas fueron las primeras impresiones del cantautor
Luis Alfredo
quien recientemente realizó un histórico concierto en
la Catedral de la Habana (Cuba) y que ha sido grabado en un
nuevo disco titulado
Concierto en La Habana.Quizás lo más impresionante de la narración de Luis Alfredo es
creer que toda aquella gente corría para escuchar un concierto
de un cantante católico. Pero eso fue precisamente lo que
sucedió “corrían para ocupar los primeros puestos de los
bancos. En pocos minutos la Catedral quedó repleta. Con gente
de pie al fondo, que entraban y salían por la puerta que daba
a la calle. ¡Qué mejor aliciente para un cantante que tanta
expectación!”, dijo impresionado Luis Alfredo.
Definitivamente toda esta experiencia tenía que quedar grabada
no sólo en el recuerdo sino también en un disco que fuera
testimonio de lo que realmente mueve el corazón de los
cubanos: La fe.
Como el disco ha sido grabado de un concierto en vivo uno
puede ser realmente testigo de la participación del público
cubano. Quizás el gran éxito de este concierto se debió
principalmente a que Luis Alfredo dejó un mensaje de
esperanza, un mensaje que nace del mismo mensaje de Amor del
Señor Jesús.
¿Qué más se puede decir de este disco? Solamente lo mismo que
caracteriza todas las producciones de Luis Alfredo: gran
producción, gran profundidad y grandes melodías.
Luis Alfredo comenzó el concierto con “No me preguntes el
sentido de la vida”, para inmediatamente hacer suyas las
palabras del Papa, “Abrete al mundo Cuba,” un canto de
esperanza, un canto que lleva este claro mensaje: “Ábrete
al mundo Cuba, y que el mundo se abra a ti, Ábrete a Cristo
Cuba que Jesucristo ya se abrió a ti.”
En “Nada de turbe” se expresa todo esto con un mensaje de
esperanza que realmente llega al corazón, especialmente de ese
corazón que vive abandonado. “Nada te inquiete... por
contrariedades que sufras. Nada te amargue... por cosas que
pasen. Nada te desmorone... por fracasos que vengan. Nada te
turbe. Nada te espante. Todo se pasa...Nada te
intranquilice... que sea externo a ti. Nada te haga sufrir...
que venga de los hombres. Nada materia!... perturbe tu vida
espiritual. Quien a Dios tiene, nada le falta, sólo Dios
basta.”
Los temas musicales han sido elegidos con gran cuidado
intentando llevar en todo momento una palabra de aliento. “Un
baño de tu luz” una canción en la que el público también
participa con su canto y que se convierte en una verdadera
oración del alma “Danos, Señor, un baño de tu luz, Que
pueda iluminar nuestra oscuridad...Que pueda borrar tanto odio
y tanto mal. Danos, Señor, un beso de tu amor. Danos, Señor,
la caricia de tu paz. Que pueda calmar como agua de un
manantial. Danos, Señor, la caricia de tu paz.” Una paz
que se convierte en una añoranza del corazón cubano.
“Aprende de la Vida” es otra de las extraordinarias canciones
de Luis Alfredo -que como siempre transmite en sus cantos vida
y esperanza. “Aprende de la vida que es corta y es un día
y cuando menos pienses se te va. Aprende mientras puedas
porque, aunque no lo quieras, como agua entre los dedos se te
va. Aprende de los viejos, aprende de las nubes,aprende de las sombras y del mar.”
Un verdadero testimonio de vida y de fe es lo que presenta
Luis Alfredo en su disco, quien es inigualable para acercarse
al público. Con “Buscando una razón” el cantante trata de
explicar la realidad del mundo, de un mundo que muchas veces
vive sin fe pero que tiene esa nostalgia de infinito. “He
visto niños fumando para hacerse mayores y hombres llorando
por dejar de fumar. He visto rubias tiñéndose el pelo de negro
y morenas de rubio platino. He visto negros aclarándose la
piel en Hospitales y blancos tostándose al sol… He visto ateos
creyentes y creyentes ateos y no me lo pude creer. Y en este
mundo vivo yo me guste o no en este mundo de locos yo buscando
una razón ...para no perder la razón”.
Luis Alfredo termina su concierto con una promesa del propio
público cubano. “Consagrado a ti” es testimonio de ese
compromiso: “Consagrado a Ti. Elegido para Ti. Reservado
para Ti. A tu servicio. Propiedad de Ti...Soy un vaso
consagrado a Ti. Lléname, Señor, de Ti. Sólo de Ti”.
A través de estas 20 canciones que contiene este disco Luis
Alfredo definitivamente logró transmitir al público cubano que
es posible hacer que la fe esté viva, que la esperanza esté
viva, que el amor esté vivo. Si quieres revivir este
inolvidable momento junto a Luis Alfredo adquiere este disco.
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