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ENERO 2005
Otro gran éxito: Hermana Glenda ofrece un
momento “A Solas con María”
No
sólo es un espacio privilegiado de oración, una experiencia de
encuentro o un acto de amor, sino que el nuevo disco de la
Hermana Glenda brinda un verdadero momento para
permanecer
A solas con María.
Y este es
precisamente el título de este nuevo disco, producido por
Luis Alfredo Díaz y Producciones de La Raíz, que como
las anteriores se convertirá en un auténtico lugar de
encuentro con la fe. Esta vez la Hermana Glenda, con su gran
calidad interpretativa, brinda la oportunidad de conocer,
acrecentar y profundizar en la figura de María, para hacer más
intensa la piedad filial a la Madre.
Grandes virtudes las de este disco. La música, los
instrumentos, unidos a la voz y a las composiciones de la
Hermana Glenda permiten poder tener la intensa experiencia de
un encuentro con la Madre en el que nos revela a su Hijo y nos
enseña como vivir unidos a El.
Y como dice el productor del disco, Luis Alfredo Díaz, el
principal objetivo de esta producción es que “te sirva para
rezar, para meditar, para dejar que María te acerque al Señor,
te haga, como dice en unas de sus canciones, Un discípulo
amado”.
Como en su anterior producción titulada
Consolad a mi pueblo,
A solas con María está compuesta por una versión
orquestada (voz con acompañamientos musicales), la versión
instrumental (sólo instrumentos musicales) y la versión
acústica (sólo voz y guitarra). De esta manera la Hermana
Glenda ofrece nuevamente diferentes opciones para poder vivir
un momento de oración a la Madre de Dios.
El uso del órgano del Monasterio de Santa María de Valdediós
en algunas de las canciones –como “No me des riqueza ni
pobreza”- permite poder ser transportados a la tranquilidad y
soledad que permite un mejor espacio de oración. La Hermana
Glenda ha sabido utilizar de manera muy armónica diferentes
instrumentos musicales desde la clásica arpa diatónica,
mandolina y violín hasta la quena y flautas de pico. Y sin
dejar su tradicional guitarra la religiosa ha sabido combinar
la gran diversidad de instrumentos de forma que este disco se
convierte en una gran riqueza musical que podría igualar el
gran éxito conseguido con su primer disco “A solas con Dios”.
Cada una de las canciones ha sido seleccionada y trabajada con
gran cuidado, no sólo en la composición musical sino que las
letras de las melodías permiten profundizar en las diversas
virtudes de la Madre de Dios.
El disco empieza con la canción “Ahí tienes a tu Madre” en la
que la religiosa nos recuerda como la Madre está presente en
todas las circunstancias de la vida de sus hijos: “si no
sabes como hacer una oración, Ahí tienes a tu Madre, si la
cruz te pesa para caminar, ahí tienes a tu Madre, si no hay
Pentecostés en tu corazón, Ahí tienes a tu Madre”. La
fuerza y la ternura de María es lo que nos presenta la Hermana
Glenda en “Hágase en mi” recordando así la respuesta de María
al Ángel Gabriel: “Hágase en mi según Tu quieres, hágase en
mi a Tu manera, hágase en mi como Tu quieras”. De esta
manera la Hermana Glenda conduce al público por las diversas
etapas de la vida de la Madre de Dios. En la “La Mujer y el
dragón” –tomada del libro de Apocalipsis- la cantante,
acompañada por la mandolina, relata como “apareció en el
cielo una mujer vestida de sol con la luna en sus pies y
coronada de doce estrellas”.
Además de este recorrido por la vida de María la hermana
Glenda presenta cuál ha sido su propia experiencia de
encuentro con la Virgen. “María” es una de esas tiernas y
emotivas canciones que presentan el encuentro del Hijo con la
Madre: “Te acuerdas Madre mía, como lograste entrara Dios
en mi hogar. Yo lo primero que recuerdo: que mi abuela te
solía rezar... cuando mi Madre me fue a bautizar a escondidas
de mi padre, a tu corazón me fue a entregar”.
En este disco la Hermana Glenda presenta algunos aspectos
intensos de su vida como su encuentro con María a la edad de
15 años y cómo de una manera totalmente natural compone su
primera canción como religiosa. “Madre de la Consolación” es
el título de esa composición en la que la Hermana –a ritmo de
guitarra y flautas- transmite todo ese espíritu de amor a la
Madre: “Niña aceptaste a ser Madre, te hiciste una esclava,
gracias por tu sí a la esperanza que nos abre un camino hacia
el Dios infinito”.
Con un estilo latinoamericano –y con arpas, quenas y mandolina-
la Hermana Glenda interpreta una de las mejores canciones de
este disco: “Angelus”, en la que recuerda el pasaje bíblico de
la anunciación del Angel Gabriel a la Madre de Dios. “El
ángel vino de los cielos, y a María le anunció, al gran
misterio de Dios hombre, que a los cielos admiró”.
Quizás la mayor virtud de este disco –además de la impecable
producción musical- es la oportunidad que brinda a los fieles
de tener una intensa experiencia de amor a la Madre. No te
pierdas la oportunidad de renovar tu fe y devoción a nuestra
Santa Madre y aprovecha este disco para pasar un momento “A
solas con María”.
Joven mexicana dedica disco a la Nueva Evangelización
Cantar
por la Nueva Evangelización ha sido el objetivo de
María Elena Cota quien a
través de un nuevo disco de música pop demuestra como la
música es un auténtico y eficaz medio de evangelizar
especialmente a los jóvenes.
Confío en ti es el título
de su primera producción musical que tiene toda la frescura y
talento de esta nueva cantante quien además de poseer una voz
muy especial es también compositora de cada una de las
canciones de este disco.
Al ritmo de balada y del dulce piano María Elena interpreta
“No sabía que eras tú” una canción en la que ella expresa lo
que significa el descubrir que sólo la persona de Cristo Jesús
llena el vacío profundo del corazón: “Al fin me decidí a
dejar lo que tenía por seguirte a ti. No entendía tu lenguaje
hasta que te encontré Señor me escuchaste, todo te lo debo a
ti, la alegría que ahora siento no la puedo comparar”.
Con un son caribeño y al ritmo de timbales, María Elena canta
“Amor más grande”: “porque no hay amor mayor al que me das
al despertar, porque en ti he descubierto que al amar hay
libertad, eres mi verdad, eres mi paz, no hay amor más grande
que tu amor Jesús.” Con la melodía del piano y con
la ternura de su voz la cantante mexicana transmite a través
de este disco lo que significa el haber optado por vivir una
vida cristiana y esto lo logra con la canción “Aquí estoy
Señor”.
Y no se pueden perder “Mi pequeño” en la que la cantautora
proyecta toda la versatilidad de su voz además de transmitir
la profundidad del encuentro con el Hijo de Dios hecho hombre:
"Con esas pequeñas manos bendecirás, con tu dulce mirada
los ciegos verán, tu palabra encarnó y hoy es vida para la
humanidad que por los siglos de los siglos te adorará”.
Y al estilo de la bossa nova brasileño María Elena canta
“Hasta cuándo?” –quizás una de las favoritas- en la que invita
los oyentes a plantear un alto en la vida y dejar de cerrar
los ojos y el corazón al mensaje salvador del Señor Jesús.
Encanto, frescura, excelente producción...eso es lo que
presenta María Elena en este primer disco que será sólo el
comienzo de su carrera musical y que tiene como lema principal
las palabras del Señor en el Evangelio de San Marcos: “Vayan
por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación”.

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