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JUNIO 2002
Canto
gregoriano del nuevo mundo
Aunque
quizá el interés moderno por el Canto gregoriano culminó
hace diez años durante la década de los 90, cuando los
monjes de Santo Domingo de Siloe en España, con sus discos
del canto tradicional de la Iglesia, llamaron la atención
hasta de los artistas seculares más conocidos, el canto
gregoriano sigue manteniendo su mismo impacto e influencia en
la vida de los creyentes.
Es un hecho que este estilo de música tiene características
únicas que han hecho que siglo tras siglo sus melodías, sus
letras, su significado sigan inalterados desde el momento en
que fueron entonados por primera vez, sin duda con mucha
inspiración de lo alto.
Si
la constancia en las melodías y los estilos a pesar del
tiempo, y estamos hablando de siglos, son entre las
principales características que distinguen al canto
gregoriano de tantos otros géneros de música, entonces la música
folklórica de la región andina se podría considerar como el
“canto gregoriano” del nuevo mundo.
Desde
hace siglos, o por lo menos desde que existe un registro histórico
de los españoles, han
perdurado las mismas melodías, estilos, ritmos y significado
de esta música tan indígena de las tierras americanas.
La zampoña, el ronroco, el
charango, el walaycho, todos son instrumentos que tienen sus
origenes en los pueblos nativos de los Andes, y son los mismos
instrumentos que hoy en día son ejecutados por los nuevos
pueblos mestizos nacidos del encuentro de dos mundos hace más
de 500 años.
Uno
de los grupos que utiliza este “canto gregoriano” del
nuevo mundo para la evangelización es Takillakkta.
Palabra quechua que significa “canto del pueblo,”
el nombre del grupo encierra y resume
el gran significado que este estilo de música ha
tenido para los pueblos mestizos de los Andes.
De sus varias producciones, destaca la de América
500 años, que
precisamente celebra el quinto centenario
de la llegada de la fe al nuevo mundo, y ¿qué mejor manera
de celebrarlo que con la música que es tan propia de estas
tierras?
“América
500 años” es también el título de la primera canción del
disco y es una explosión de alegría: “América
despierta que estamos celebrando, 500 años de nuestra
evangelización...en que hombres valientes nos trajeron la fe,
en el Señor, Dios, Cristo Reconciliador.”
Después viene el poderoso “Jesucristo es el
camino,” una canción que recuerda que tenemos que escoger
entre dos caminos: el mundo o Dios.
Es urgente que hagamos la elección correcta, y la
urgencia se siente en los fuertes rasgos de guitarra y
charango. Un
hermosísimo homenaje titulado “Santo Toribio, Caballero de
los Andes” cuenta la historia en pocas palabras de este gran
“heraldo andante de la Evangelización, el protector, el
defensor de los humildes, de los que gimen bajo el yugo del
dragón...” “Madre
nuestra” es una tierna súplica a María por la gracia de
decir como ella “¡Fiat al Señor!”
La reconciliación es un tema que emerge en varias
canciones, entre ellas la de “Nueva jornada,” que habla
del cansancio y la frustración que uno puede sentir ante la
injusticia y la pobreza, pero que pueden ser superados con el
actitud de entrega y servicio que Jesús nos dio, llamándonos
a cada uno a ser “apóstol reconciliador.”
Asimismo “Tierra herida” recuerda que toda la
historia de salvación, empezando con la culpabilidad de Adán
y su condena a trabajar sobre una tierra sin redención.
Pero con Cristo el “sol de justicia iluminará las
entrañas de la creación, y reestablecerá la verdad en la
armonía que se perdió.”
Y así la canción termina con un grito de alegría por
el final de tanto dolor--¡Jesús reconciliador!
Si para este momento todavía te queda alguna duda
sobre los talentos musicales de Takillakkta, “Amanecer”
acabará con ella. La
síncopa entre guitarras y percusión te dejará boquiabierto
y demuestra un dominio sobre el compás que pocos grupos católicos
posean. “El
gran día” te transportará a los antiguos caminos incas en
los riscos andinos más altos, donde al son de zampoñas
sentirás el misterio y el encanto de los pueblos del pasado.
Si América
500 años
comenzó recordando el
comienzo de la Evangelización de este continente, termina
mirando con esperanza al futuro, a esa nueva primavera en la
fe de la que tanto ha hablado Juan Pablo II: “Cuando yo
quiero expresar, que este suelo es el lugar, donde hemos de
esperar un tiempo primaveral...desentraño una canción, al
calor del corazón, del Dorado Continente, que descubriera
Colón.”
De A a Z este disco es una joya que no puede faltar
en tu colección de música católica.
Nueva música para un mundo nuevo
Si
bien la música folklórica de siglos pasados puede emplearse
para transmitir el mensaje de la fe, la música moderna
igualmente puede ser un poderoso instrumento para llegar a los
jóvenes de hoy en su propio lenguaje.
Los
géneros modernos son muy atractivos para los jóvenes, y
aunque muchos contienen antivalores, otros pueden ser
utilizados para llevar el mensaje del evangelio de un modo más
efectivos.
Uno
de estos géneros modernos –muchas veces controvertidos-
es sin duda el rap.
Sin embargo, un humilde fraile mercedario de Guatemala
ha descubierto la manera de usar ese género de manera
efectiva y así llegar a través de esta música al corazón
del joven contemporáneo.
El es Fray Richard
y
su disco se llama ¡Ya
llegamos!.
Es una grabación en vivo, de uno de sus conciertos que
suelen convocar a más de cinco mil jóvenes.
El disco abre con la canción “Ya llegamos,” y es
una respuesta a los que cuestionan el uso de esta música para
evangelizar: “Una manera diferente para llegar a la gente,
a los jóvenes de mi barrio, yo les quiero cantar, y
explicarles el evangelio de una forma especial, con mi amigo
Jesús, libertad total...”
“Chamuco” comienza con un monólogo de Satanás,
revelando que es él quien está detrás de los males del
mundo. Los jóvenes
que se entregan a la cultura de la muerte, dice la canción
“son como títeres. Yo los manejo a mi antojo.
Tengo el control de ellos.”
Pero Fray Richard recuerda que la victoria ya es
nuestra en Cristo Jesús y que con el poder de Jesús y la
Virgen María, Satanás no nos puede tocar.
Así se entona la canción “Deschamuco,” uniendo a
los jóvenes un grito de triunfo: “Rechazamos tus planes,
tu malévola intención, los jóvenes unidos al ritmo de esta
canción. Esta música
es santa, es Cristo quien la canta, ésta es la unción, ésta
es nuestra misión, cantarle al Señor, divino creador, ¡que
comience la batalla, soy un vencedor!”
“Cruzada” es una pequeña catequesis sobre la
redención de Jesús, y nos invita a bailar y brincar con
alegría porque “La sangre de Cristo corre por mis venas,
tengo poder de cambiar la tierra entera.”
“Hombre normal” tiene un mensaje muy importante
para los jóvenes, que muchas veces sufren de bajo autoestima
porque no alcanzan los ideales que según el mundo les van a
hacer feliz. Fray
Richard les dice que Dios los quiere tales como son, y que es
El quien les trae la verdadera felicidad.
“Mira bien” va en la misma línea, advirtiendo que
“el camino sin Dios no puede ser el mejor.”
¡Ya
llegamos!
termina con una
invocación al Espíritu Santo para que El nos transforme y
derrame sus dones sobre nosotros.
Fray Richard dice que su música tiene una sola misión:
poner a Dios en el corazón del mundo joven, con ritmo, con
alegría, con energía positiva.
María,
sagrario vivo del Verbo encarnado
Uno
de los grupos más conocidos y exitosos de América Latina es
sin duda Jésed.
Ha vendido más de 50,000 discos y más de 2 millones
personas lo han visto en concierto.
La música de este grupo abarca la alabanza gozosa, el
canto litúrgico, la adoración profunda.
Jésed acaba
de lanzar su más reciente producción, una verdadera joya que
se titula Primer
sagrario.
Son 14 canciones dedicadas a aquella que fue la primera
en llevar al Señor Jesús dentro
de sí—María, su Madre.
Cada una relata un momento clave en la vida de María,
comenzando con el milagro de la Inmaculada Concepción y
terminando con su glorificación en el cielo.
“Porque te amo,” primera canción del disco,
combina estrofas de una poema de Santa Teresita con las
palabras de Juan Diego, y según Jésed, se convierte en una
“exposición de motivos” para cantarle a María.
El tambor djembre y el acordeón le dan a esta canción
un toque verdaderamente especial.
“La anunciación” es una verdadera belleza que
relata en canto el encuentro de María con Gabriel.
Hugo Villegas canta las palabras del ángel, mientras
la dulce voz de Ofe Garza entona las palabras de María. El
arreglo aquí es tremendo, e incluye flautas, oboe y violín.
“Primer Sagrario,” canción tema del disco,
transmite una ternura y amor filial por María impresionantes:
“Oh primer creyente, primera en darle adoración, y
llegado el tiempo, primera en exponerlo en hora santa, aquella
noche en que Jesús nació.”
“María desterrada” recuerda los momentos dolorosos
de aquellos primeros años de la vida de Jesús, como fueron
la matanza de los santos inocentes y la huida a Egipto.
Esta canción pidió el estilo andino, y el bombo, el
charango y las guitarras todos en clave menor le dan un aire
serio y austero. “Se
les acabó el vino” es una bella mezcla de ritmos e
instrumentos andinos con los sonidos clásicos de flauta, violín
y guitarra. Se
trata del primer milagro de Jesús, realizado con la intercesión
de María. El
momento de la pasión y muerte de su Hijo sin duda fue el
momento de mayor dolor para María. “Desolada” relata ese episodio tan espantoso en su vida.
Comienza muy apropiadamente con la sopla silenciosa de
un viento: “La brisa solpa suave y acaricia tu semblante,
ondeando en tu figura tan estática y doliente...Cuando el
grito divino de muerte ha cubierto todo el mundo, desciende el
silencio..” Si
el dolor de la muerte de Jesús fue grande, más grande todavía
la alegría de testimoniar su Resurrección.
Los Apóstoles esperan la venida del Espíritu Santo
“En torno a María:”
“En torno a María, la Iglesia se formó...Cuando
estando juntos, el Espíritu derramó.”
No habría mejor forma de cerrar el disco que con la
oración a María par excellence, “Salve María,
llena de gracia, el Señor está contigo.”
Y como broche de oro, la última canción del disco,
“Theotokos,” es un himno de alegría que te transporta al
cielo donde María es coronada Reina y Madre de todos los
cristianos. Primer
sagrario
será sin duda una de las mejores producciones a salir en el
2002 y si tienes un amor especial por María, o si necesitas
redescubrir el amor de La Mujer, no dejes de comprar este
disco.

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