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NOVIEMBRE 2001
Signos que todos pueden ver....
A
veces no es fácil leer o entender los signos de los tiempos.
Uno tiene que estar atento en espíritu a los
misteriosos designios del Creador y ver las cosas con ojos de
fe. Sin embargo
para nosotros que vivimos en este nuevo siglo después de los
acontecimientos del 11 de septiembre, se nos ha hecho un
poco menos difícil ver algunos de esos signos.
Muchos nos hemos dado cuenta de lo vacías que habían
estado nuestras vidas antes; de la excesiva importancia que
poníamos en los bienes materiales y en los placeres pasajeros;
y, quizá lo más importante, de que esta guerra en la que
estamos comienza en el corazón de cada uno de nosotros, donde
estalla una gran lucha entre el bien y el mal.
Este es quizá el signo más destacado de estos tiempos.
La guerra contra el terrorismo no es como ninguna otra
porque no es una guerra contra países y ejércitos, sino que
contra el mal mismo, lo cual es capaz de entrar en cualquier
persona que le abra el corazón.
Por eso cada uno de nosotros es participante de esta
“guerra,” pues un cambio duradero en este mundo sólo
puede venir cuando hayamos ganado esa guerra interior por
nuestro corazón, como individuos y como pueblo.
Este
mes tenemos nueva música que nos invita a descubrir los
signos de los tiempos, a tomar un paso decisivo para el Señor
y a ser profetas en medio de las tinieblas.
Comenzamos
con la nueva producción del cantautor argentino
Daniel
Poli, apropiadamente titulado
Signos
de los tiempos. Hablando de su nuevo álbum, Daniel comenta, “Son tiempos
de levantar los ojos al Cielo...pero no para escaparse de la
realidad, sin para comprometerse a vivir con los pies en la
tierra...” Palabras muy adecuadas para nosotros después de
los ataques
terroristas.
“Señor, aquí estoy otra vez, postrados a tus
pies, para entregarte toda mi vida...me pongo en tus manos,
porque no hay lugar mejor para mí” nos canta en “Aquí
estoy.” El álbum
cuenta con una versión en portugués de esta misma canción
en las voces de Eugenio Jorge y Ziza Fernandes, ambos
cantantes brasileños muy conocidos.
Como es característico de Daniel en sus otras
producciones,
Signos
de los tiempos
ofrece una buena dosis de canciones con temas sociales, en
particular en la canción “Buscando una razón”:
“He visto ricos que no saben qué hacer con su
dinero, mientras que la mayoría no llega a fin de mes...”
El arreglo es sencillo pero bonito, y la harmónica le da un
buen toque folklórico. “Lucha
(sin trincheras)” nos presenta el ejemplo de tres grandes
figuras de nuestros tiempos que lucharon por un mundo mejor,
cada uno en su propio contexto cultural y social: Martín
Lutero King, Mons. Oscar Romero y Madre Teresa de Calcuta.
Jesús como el amigo que nunca falla es el tema de
“Siempre tu amigo seré”.
El suave ritmo del estribillo y las cuerdas ligeras en
las estrofas hacen que las letras correspondientes
basadas en Juan 15:13 tengan aún mayor fuerza.
El talento de Daniel como guitarrista sale a relucir en
la penúltima canción, “Este camino”, con lindos arpegios
y armonías. Producciones
tan buenas como ésta son signos de nuestros tiempos que nos
indican que a pesar de todo, la Nueva Evangelización sigue
con toda su fuerza, y nos llenan de esperanza por un mundo de
paz y hermandad.
Profeta
es el título de la última producción de
Martín
Valverde.
De los 11 temas que contiene el disco, algunos ya son
conocidos, pero aquí son interpretados con frescura y
originalidad. "Fuga"
(Un
poco bohemio)
te va a sorprender con su nuevo arreglo y rica instrumentación.
Si tienes su
Concierto
para el amor
o tuviste la gran suerte de poder presenciarlo en persona, te
vas a acordar de "No se han ido del todo", "No
fue tu culpa," y "Bendición".
Aunque las versiones en vivo también son estupendas,
carecían de una versión en estudio y por eso Martín quiso
incluirlas aquí.
Martín
se ha vuelto campeón de los jóvenes y sabe que éstos tienen
un llamado especial de ser los profetas de nuestros días, no
porque se trata de vaticinar o predecir, sino porque ser
profeta es precisamente hablar en nombre de "Otro,"
es anunciar la Buena Nueva.
Por eso, dice Martín, cada canción de este álbum es
profética. Aquí
hay canciones que hacen brotar el grito interno de nuestro
corazón; de nuestra necesidad de Dios en medio de cada
momento, y de cada pr ueba en la vida.
Hablan del deseo del hombre de conocerlo y de amarlo,
de confesarlo y buscarlo.
De nuestras ansias de descubrirlo y seguirlo.
"Jesús"
es un tema movido y alegre que expresa ese llamado de ser
profeta de una manera poderosa cuando Martín canta: "Ponte
tu armadura, protege tu corazón / Dobla tus rodillas, frente
a Dios haz oración / Apúrate soldado, toma ya tu posición /
y no tengas miedo, esta guerra es de Dios..."
La
tierna canción "Dios" refleja el cuestionamiento
que a veces aflige al corazón del joven que lucha por creer
en Dios en medio
de las dudas y las tinieblas de este mundo.
Los arreglos al estilo swing de "Ayúdame"
son realmente brillantes.
Te harán pensar en las grandes orquestas de los años
40 y 50 bajo conductores como Glen Miller y Count Basie.
Una
canción de particular carácter profético para Martín tiene
que ser la de "Niño especial", que es sobre su
propio niño que sufre de problemas físicos.
"Dios te ha usado sacando de mí la vergüenza,
pues contigo no hay apariencias que guardar. Al contrario has
puesto a nuestras vidas sal, no me da pena decirlo, es un
grito de júbilo, tengo un niño especial..."
Profeta
termina realmente con un broche de oro, "Aguila que ama"
que empieza que algunas palabras en náhuatl, del Nican
Mopohua, el relato histórico más antiguo sobre la historia
de Nuestra Señora de Guadalupe.
Los
arreglos e instrumentación te transportarán al pie del cerro
de Tepeyác para preguntar también, "Dime ¿qué pasa
Juan Diego?...¿Qué es lo que envuelve tu ayate?..."
Y podemos escuchar también las lindas palabras de la Virgen
Morena que nos dice a todos, "¿Que no estoy yo aquí,
yo que soy tu madre? ¿No soy yo la fuente de tu alegría?..."
¡Hermoso! Vale
la pena comprar este disco sólo para tener esta canción.
Hablando
de la Virgen de Guadalupe y su presencia maternal, alguien que
la ha descubierto en su propia vida es
Cuco
Chávez.
Este cantautor mexicano ha compartido el amor
transformador de Dios a través en muchos lugares del mundo,
cantando tanto en inglés como en español.
Pero
más que compartirlo, lo ha vivido en carne propia.
A pesar de moverse dentro del amiente religioso católico
durante varios años, carecía de una verdadera vida
espiritual y acabó en las garras de la
Nueva
Era. Fue en una
conferencia católica en California, entonando una canción a
la Guadalupana que Cuco volvió a descubrir el amor de Dios
dentro de su corazón.
Ahora
te hace la invitación:
Descúbrelo
en ti.
Así se titula su última producción que recoge toda
esta renovación que ha vivido y que está compartiendo
nuevamente con todo el mundo. “Descúbrelo
en ti, el te ama hermano,” canta en la canción que da título
al disco, y es un refrán que se repite de varias maneras
durante toda esta producción, ya sea en tono de alabanza
(“Viva Cristo Rey”) o en tono de adoración (“Yo vine a
adorarte”). Cuco
demuestra su versatilidad como compositor a través de los
distintos estilos, usando desde el rock en “De tu Espíritu
Señor” hasta la cumbia en “Ay pero qué requete bueno”. Y
por supuesto, como buen mexicano no puede faltar el mariachi,
y aquí volvemos una vez más a la Virgen de Guadalupe: “Virgen
de Guadalupe, Virgen mi gran morena/ te canto yo mi canción/
con todo mi corazón/ por ser tú la más bonita y la más
bella”--es sólo un anticipo de lo que escucharás en el
tema “Mi gran morena.” Te
invitamos a que escuches estas preciosas canciones y que ¡descubras
a Dios en ti!

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