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Volumen
62
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Don José, Grisel Meléndez, Victor García |
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Volumen 61
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Alfareros, Quique López, Rafael Moreno,
Beatriz Morales |
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Volumen 60
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Estación Cero, Azeneth González |
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OCTUBRE 2003
Una invitación a recorrer el “Camino de la Esperanza”
Vida,
alegría, sensibilidad, profesionalismo, es lo que transmite
Eduardo Dacuña en su nueva producción musical
Camino de esperanza. Un
disco dedicado a alguien muy especial ”a Dios que en este
último tiempo me mostró amorosamente que el único camino
posible es el del
Amor
y la Esperanza, que no importa lo que la gente diga o mi mente
no comprenda, El cada día tiene un gesto de amor para
regalarme, una misión para darle sentido a mi vida”. “Camino de Esperanza”, título del disco, es también el tema
principal de esta nueva producción, una canción que llega al
corazón de los oyentes por lo profundo de su interpretación
pero también por el excelente acompañamiento musical (guitarra
acústica, batería, violines).
Realmente Eduardo refleja la vida misma, aquellos sucesos y
procesos por los que atraviesa el hombre: desconcierto, dudas,
añoranza de infinito. “Yo se de un camino que te llevará, un
camino de la esperanza, deja ya esa vieja vida, mírate hacia
donde vas…yo tomaré mis mejores sueños porque sé que está ahí:
Dios”. Con un solo de guitarra Eduardo nos entrega la canción “Junto
a mi Padre” y transmite cual es el sentido de “Vivir por la
fe”, un canción llena de armonía musical. En “Medigo de Amor”,
el cantante, a través de una balada, describe como Dios
siempre espera por cada hombre y nos dice que “no sientas
miedo” nada ni nadie podrá separarte del amor de Dios. Con guitarras, batería y percusión, también nos regala “Parar
la tempestad,” un canto en el que expresa su preocupación por
aquellos males que se encuentran en el mundo y que desatan una
verdadera tempestad, pero que puede ser silenciada y “que se
puede y se debe parar”.
Definitivamente después de escuchar este disco, uno no puede
ser el mismo. A pesar de la variedad de los temas la
conclusión siempre es la misma: entrando en ti mismo descubres
el amor de Dios que es infinito. Una invitación a recorrer
este “Camino de la Esperanza”. ¿Estaremos dispuestos? No te
pierdas esta inolvidable experiencia.
A puro fuego
Realmente fuego, ardor, vida, oración hecha canción, es lo que
transmite
Luis Alfredo en su producción musical que por
cierto ha titulado
Fuego.
La
letra y la inspiración de este disco es producto del encuentro
del cantautor con la espiritualidad de María Rivier, fundadora
de la orden de la Presentación de María en España. Para quien ha escuchado este disco la experiencia es
inolvidable, es como trasladarse a un nuevo mundo de verdades
espirituales, en la que el entrar en uno mismo, el cuestionar
la propia vida se hace inevitable. Una producción de primera,
con una inigualable letra y música de Luis Alfredo, producto
de una necesidad de transmitir una verdadera vivencia de fe.
“No éramos nada”, con las voces principales de Rosa Ortiz y
Francesc Sadumi, la canción profundiza sobre la necesidad de
ver en el interior y de experimentar como sin el Amor de Dios
somos realmente nada. En “hoy”, un canto lleno de alegría y esperanza, los acordes
musicales acompañan de una manera inigualable y al estilo de
la nueva trova. El cantautor profundiza sobre como la
esperanza es posible, que aquellos que se encuentran solos,
desolados, tienen realmente un lugar de paz de
reconciliación. Es imposible olvidar como “Quiero ver el sol”, a puro ritmo
latinoamericano, con un merengue con gran sabor pero en el que
también se transmite como el corazón del hombre busca muchas
cosas, pero solo una llena realmente su vacío: el encuentro
personal con Dios, ese sol que nunca se apaga. A todo ritmo Luis Alfredo también presenta “Juntémonos,” una
invitación para unir a todas las personas en la auténtica
fuerza de la fe, combinación de voces. Pero también hay una
canción “Solo para ti”, un llamado a recorrer el camino de
amor de Dios, un camino que exige renuncia pero que esta lleno
de bendiciones.
Pero la iniciativa de Luis Alfredo no se quedó sólo en esta
producción musical, él fue más allá de eso, creó un verdadero
musical multimedia en el que combinó canción, imagen y danza.
Así involucró a jóvenes del Colegio de la Presentación de
María, en el que trabajan las religiosas de esta fundación, y
creó un increíble espectáculo que es imposible de olvidar.
Es indudable que Luis Alfredo ha sabido transmitir a través de
la música toda una espiritualidad, cosa que no es nada fácil.
Para quien escuche esta producción no sólo conocerá más sobre
María River, sino que realmente beberá de un especial “fuego”.
Luis Alfredo sigue siendo un verdadero poeta del canto
católico.
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