|
|
::
SEPTIEMBRE 2002
Grande
es su amor
es el nombre de la nueva producción de
Nana.
Si el propósito del disco es asombrarnos ante a la
grandeza del amor de Dios, no podemos menos que asombrarnos
asimismo ante la grandeza de esta bellísima producción y del
talento de esta extraordinaria cantautora colombiana.
Al igual que
Tener
amor,
su producción anterior,
Grande
es su amor
cuenta con la dirección musical del Moisés “El Grande”
Herrera
Acosta, sin duda uno de los mejores arreglistas de todo el
mundo hispano. Su
huella está por todas partes en este disco.
Como siempre Nana ofrece lo más fresco del fruto de sus
labios al Señor, y así el disco comienza con “Gloria,”
dando al Dios de los cielos todo el honor y toda la gloria:
“Ante ti canta mi alma, y todo mi corazón.” Después
pasamos a “Bendigan al Señor,”una canción que nos hace
recordar aquella primera grabación de Nana,
Sólo
Dios basta, que se cerró con “Den gracias.” Ambas
canciones destacan el estilo hebreo/judío que nos transporta
a tiempos pasados para celebrar las grandezas y las virtudes
del Dios de Israel, su pueblo escogido.
Por la Cruz de Cristo ahora nosotros somos linaje
escogido también, como nos dice San Pedro en su primera carta,
palabras que inspiraron esta hermosa canción.
Estas dos primeras canciones solemnes pero alegres nos
llevan a entrar después en la búsqueda y la adoración en la
preciosísima “Lo demás se añadirá”.
Con una especial
ternura Nana, nos lleva a rezar con ella “Hoy Jesús, con
sincero corazón, vengo a buscarte a ti Señor / Hoy no vengo
en busca sólo de una solución, hoy he venido aquí...es a
encontrarte a ti....Y lo demás se añadirá...si es tu
voluntad...” Después
de entregarnos a la voluntad de Dios y de recibir su paz y
consolación, estallamos en alegría y alabanza con la movida
“Cantos de gozo”. Es
como la respuesta a la oración de la canción anterior: “Y
que venga lo que venga se acabó el temor, yo conocí su amor
/ nada me derrotará por más difícil que el camino se ponga,
El no me soltará, Yo conocí su amor y su gozo mío será...”
.
A través de sus canciones Nana nos enseña
que cuando
parece que Dios no contesta nuestras oraciones y nuestro dolor
sigue, lo más seguro es que lo que tenemos no es dolor ni
soledad, es Cruz. “Abraza
la cruz” es un poderoso llamado a no huir de las
dificultades de nuestra vida, sino más bien enfrentarlas y
abrazarlas porque en ellas mismas vamos a encontrar la
respuesta a nuestros dolores y dudas.
“Abraza la Cruz, y en ella abraza a Jesús, para
que terminen las tinieblas y así amanezca la luz...”
La canción que le da nombre al disco, “Grande es su
amor” es seguro autobiográfica, revelándonos un poco el
propio testimonio de Nana de cómo Dios ha actuado en su vida.
Moisés aquí le pone un toque de Gospel al arreglo y a
las voces de los coros. La
voz de Nana aquí realmente brilla en todo su esplendor.
“El diario de María,” basada en un canto
tradicional argentino, nos invita a entrar en el corazón de
María cuando contempla con sus propios ojos a su Hijo clavado
en la cruz. Corre
por su mente todos aquellos momentos de su vida con Jesús,
momentos que ella guardaba en el silencio de su corazón, como
nos dice la Palabra de Dios.
El momento final de esta canción es realmente
impresionante. Después
de recordar todas esas cosas, después de testimoniar la cruel
muerte de su Hijo, después de sentir esa espada traspasar su
propio corazón, María recibe a Jesús muerto en sus brazos,
levanta sus ojos al cielo y grita una vez más al Señor: “Como
en Nazareth aquella mañana, He aquí tu sierva...He aquí tu
esclava.” Si grande es nuestro dolor por la muerte de Jesús, más
grande todavía nuestro gozo por su resurrección, y así
canta Nana en “El Señor resucitó.”.
La letra de esta canción se basa en Romanos 4:24-25,
pero la música es de una canción en inglés muy conocida,
“When The Saints Go Marchin’ In,” una canción
que nos recuerda aquel día final cuando todos los justos serán
resucitados para entrar glorioso en cuerpo y alma a la eterna
gloria.
Grande
es su amor
es un disco que no puede faltar en tu
colección. De
hecho, vamos a decir las cosas claras; cuando se decidan los
mejores discos católicos del 2002,
Grande
es su amor estará
entre ellos.
Día
a día
es la última producción de
Hubert
Alberto, religioso salesiano de Guatemala,
quien interpreta majestuosamente una colección de 12 temas,
contando con la
colaboración de reconocidos artistas guatemaltecos tales como
Nelson Leal y Gloria Cáceres.
Día
a día
se abre con un mensaje de alerta para que no dejemos que las
preocupaciones
de esta vida nos quiten la alegría cristiana.
Justamente la canción “Alegría” comienza con
guitarras acústicas acompañando la voz de Hubert, quien nos
canta que “A fuerzas de caminos, de bajadas y subidas, se
nos cansa la alegría / A fuerza de rutinas, de horarios y de
claustros, hasta bosteza la alegría...” Uno por unos
los demás instrumentos hacen sus entradas—la guitarra eléctrica,
el órgano, el bajo y la batería, y por fin los vientos. Al final un gran coro de voces te invita a unir la tuya
cantando “La alegría nos engendra, la alegría nos
alegra, la alegría nos hermana / La alegría nos sana, la
alegría nos salva, la alegría nos da vida.” De ahí
Hubert da paso a la canción homónima del disco, “Día a día.”
Esta una oración hecha canción que nos hace ver que
el barro de nuestro diario caminar, nuestro vacilar entre la
duda y la certeza, el ahora y la espera, puede ser
transformado y santificado por el Señor.
“Haz que mi barro vuelva milagro” canta
Hubert, y nos recuerda que esto es precisamente lo que Dios
hace cuando le consagramos lo cotidiano, ofreciéndole el
trabajo y el descanso.
La
pasión por su vocación como salesiano se manifiesta en
“Juan Bosco va,” una canción que resume la vida y la misión
del fundador de los Salesianos.
Inicia con lindos arpegios y acordes en la guitarra clásica
de Hubert, y con hermoso sonido de flautas pasamos a la
primera estrofa que relata la niñez y juventud del propio
Juanito Bosco: “...Por entre muchachos y con el rosario,
con la magia y los sueños, Juan Bosco va...Saltimbanqui,
mesero, albañil...con orgullo un día lo enseñará...” Así Juan Bosco descubrió su vocación especial a la
pastoral juvenil, y su ministerio llegó a ser una “escuela
para ser feliz.” Hubert
lo resume así: “Casa de los sin hogar, padre de los sin
fe, patio para jugar, escuela para aprender a ser feliz...”
Con un verdadero espíritu salesiano, cantan el último
estribillo con Hubert un buen número de niños quienes ponen
la nota tierna a esta interpretación. Otra canción del disco que destaca es la poderosa balada
“La Cruz de Dios.” Iniciada
con voz y piano, el arreglo va en aumento progresivo hasta
terminar con instrumentación completa y voces apasionadas que
gritan: “Ay de mi si la cruz no sé cargar, si tus pasos
no son mis pasos, si tu voz no es mi voz....Si yo sigo mis
caminos, si no sigo tu verdad...”
La cruz pesa y nos hace sufrir, pero sabemos que el
camino de la cruz nos lleva a la Resurrección.
María Auxiliadora es la advocación que Juan Bosco
prefirió y como hijo suyo Hubert también le canta a ella en
la tierna “Estás.” María
está con nosotros en todos los momentos de nuestra vida, “en
la aurora del día, cuando abro mis ojos y alabo al Señor...si
mi alma está en pena la llenas de amor.”
“Serás el Señor” es una linda balada que cuenta
con la voz de Gloria Cáceres, conocida cantante guatemalteca.
Para cerrar el disco, Hubert nos lleva a una especie de
letanía titulada “Líbranos Señor.”
Es un tema que afronta la realidad de la sociedad y nos
recuerda la importancia de continuar nuestro propio proceso de
conversión pidiendo al Padre tener ¨la valentía de amar.”
“Enséñame
Señor tus caminos”, “El Señor y su Mesías”, “Señor
tú eres mi escudo”, “Señor escucha mi oración”, son sólo
algunos de los Salmos que la agrupación peruana
Canto
Nuevo
ha musicalizado e interpretado magistralmente con una
excelente combinación de voces que van desde tenores y
sopranos hasta impecables contraltos.
Flauta,
dulce, bajos violín, viola, violonchelo y hasta saxofón, son
sólo algunos de los instrumentos utilizados por esta agrupación
que ha titulado a esta nueva producción
Salmos:
Celebrando
nuestra fe. Y eso es lo que precisamente realizan a lo
largo de sus canciones que van desde salmos de súplica
penitencia, así como de alabanza
y acción de gracias.
El
CD –producido por el Instituto Cultural Teatral y Social (ICTYS)-
abre con el Salmo 1, “Enséñame Señor tus caminos,” como
una súplica que permanecerá presente a través de toda esta
producción, en donde los cantantes recuerdan que “Dichoso el
hombre que no camina por sendero que conduce a la ruina . Su
deleite es la ley del Señor día y noche medita su ley. Cómo
árbol plantado junto al río que a su tiempo dará mucho
tiempo, cuyas hojas no se marchitarán, cuánto haga siempre
prosperará”. Los autores del CD han escogido de manera muy
acertada cada Salmo y han elegido como otra de sus canciones
el Salmo 5, “Señor a ti te suplico,” una oración que
resume la actitud de súplica del cristiano en el que pide al
Señor que escuche sus gritos de auxilio: “Señor, Rey mío
y Dios mío. A Ti Señor te suplico, por la mañana me
escuchas, mi causa te expongo al alba, confiado quedo
aguardando. Señor no amas la maldad, ni el pecador es tu huésped,
ni el arrogante se queda gozando en tu presencia”.
Salmos:
Celebrando
nuestra fe, nos invita a vivir un momento
intenso de oración y nos recuerda “Que bueno es el señor,”
una interpretación con una hermosa combinación de voces
femeninas que nos muestran como ensalzar el nombre del Señor
y como El quita los angustias de los corazones más afligidos
y por eso es importante: “Gustad y ved qué bueno es el Señor”
(Salmo 33). Y ante tanto amor Canto Nuevo nos hace
pensar “Cómo pagaré al Señor?”
y la respuesta se encuentra en el Salmo 115 en donde
“Con amor ofrezco un sacrificio a ti, seré fiel a mis votos,
en el atrio de tu casa, delante de todo el pueblo”. En
“Alabad al Señor”, tanto tenores como sopranos muestran a través de sus
melodiosas y acompasadas voces la alegría de permanecer en la
presencia del Señor quien mantiene firme su misericordia con
cada uno de nosotros. La nueva producción
termina con el Salmo 149, la “Alegría de todos los
santos,” una alegría que nace de un corazón que vive el
encuentro permanente con el Señor, una alegría que brota de
un corazón reconciliado, de un corazón que vive la alegría
de cumplir el Plan de Dios.
Si
quieres tener un momento de oración con el Señor y compartir
un canto de alabanza hacia El,
Salmos:
Celebrando
nuestra fe
es un buen motivo para vivir la importancia de tener un
espacio de paz y de agradecimiento al Señor.
|