|
|
 |
En próximo sínodo Obispos reconsiderarían
los cantos litúrgicos actualmente en uso
VATICANO, 24 julio 2005 (Reddemusicacatolica.com) – Según una
nota publicada por la agencia Zenit, el documento de
preparación del próximo sínodo de los obispos sugiere
“reconsiderar los cantos actualmente en uso” en la liturgia.
La propuesta aparece en el número 61 del Instrumentum laboris,
el documento de trabajo para la asamblea de obispos de todo el
mundo que se celebrará en Roma del 2 al 23 de octubre sobre el
tema “La Eucaristía: fuente y cúlmen de la vida y de la misión
de la Iglesia”.
Basándose en las respuestas de diócesis, religiosos, laicos a
un cuestionario mundial, el texto reconoce en el número 61 que
“la música instrumental y vocal, si no posee
contemporáneamente el sentido de la oración, de la dignidad
.,.,..y de la belleza, se excluye a sí misma del ámbito sacro
y religioso”.
La música en la liturgia exige “expresión del verdadero arte,
la correspondencia con los diversos ritos y la capacidad de
adaptación a las legítimas exigencias, tanto de la
inculturación como de la universalidad”, señala el documento.
Según la nota de Zenit, el documento de trabajo, hecho público
el 7 de julio pasado, establece los argumentos a los que se
referirán los obispos al tomar la palabra ante la asamblea.
Para afrontar la cuestión de los cantos litúrgicos, pide
“favorecer, entre los músicos y los poetas, la composición de
nuevos cantos, elaborados según los criterios litúrgicos, con
un verdadero contenido catequístico sobre el misterio pascual,
sobre el domingo y sobre la Eucaristía”.
En particular, sugiere un redescubrimiento del canto
gregoriano, pues “responde a estas exigencias y por ello es el
modelo que debe ser tomado como inspiración, como ha dicho el
Papa Juan Pablo II”.
En el número 62, el texto constata que en las respuestas al
cuestionario con el que concluían los “Lineamenta”, primer
texto preparatorio de este sínodo, “se lamenta la pobreza de
las traducciones en lengua corriente de los textos litúrgicos
y de muchos textos musicales, que carecen de belleza y muchas
veces son teológicamente ambiguos y capaces, por lo tanto, de
debilitar la doctrina y la comprensión del sentido de la
oración”.
El documento se refiere en particular a las misas para los
jóvenes, señalando “la importancia de evitar aquellas formas
musicales que no invitan a la oración, porque están sujetas a
las reglas del uso profano”.
”Algunos muestran demasiada ansiedad por componer nuevos
cantos, como sucumbiendo a la mentalidad de la sociedad de
consumo, sin preocuparse por la calidad de la música y del
texto, descuidando fácilmente un insigne patrimonio artístico,
que ha demostrado validez teológica y musical en la liturgia
de la Iglesia”, concluye.
|