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Samuel Angel |
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En el año de
1973 nace Samuel Ángel, en la clínica Enmanuel de la ciudad de
Bogotá, República de Colombia. Creció en el seno de una familia
poco cercana a los caminos del Señor pero con unos valores
arraigados sumamente fuertes, que se fueron cimentando en la
personalidad de Samuel desde su niñez. Siendo muy pequeño hizo
parte de la infancia misionera y recuerda él desde aquel entonces
a unas familiares religiosas que siempre dejaron una inquietud en
su corazón sobre aquel ser maravilloso, pero poco entendido a su
corta edad, nuestro Señor Jesucristo.
Desde pequeño, la
influencia de su madre y el colegio en el que se formo, lo inclinaron hacía las
artes, y muy especialmente la música. También fue un amante de todo tipo de
deportes, que practicó con disciplina durante toda su secundaria. Con el
transcurrir del tiempo los amigos, las fiestas, la diversión y claro esta, la
interpretación de la música que más le llamaba la atención, se convirtieron en
lo más importante en su vida. A pesar del vacío que empezó a embargar su corazón
por este proceder, paralelamente desarrollo un sentido de la amistad y la
hermandad con sus compañeros de andanzas, que se verá reflejado con el tiempo en
su vivir en el Señor.
Desde ese día nuestro
Señor empezó a manifestarse en su vida, por donde iba sentía su presencia, hasta
en su propio cuarto cada noche nuestro Señor le permitía vivir una paz
indescriptible, y le fue haciendo crecer un amor cada vez más y mas fuerte a su
Dios, a su amado.
Por inspiración divina
empezó a evangelizar a sus más allegados ante la mirada, burlona de unos y
escéptica de otros, de sus compañeros de fiesta y diversión. Sin embargo como lo
conocían, muchos se dieron cuenta de que lo que Samuel había vivido, no podía
tener otra explicación que el amor divino, porque de otra forma el no podría
haber experimentado un cambio de rumbo tan drástico en su vida.
Después de mucho orar en
la soledad de su cuarto, el Señor le permitió conocer la Comunidad María del
Carmen, allí Glorita, sabiendo que él tocaba la guitarra y que en ese entonces
no había quien interpretara las alabanzas para el altísimo Padre, lo invitó y
guió para desarrollar esta labor. Desde entonces recibió por misericordia de
Dios muchas gracias y favores en esta comunidad, que lo sostuvieron en su
transito del mundo a la vida en la iglesia peregrinante, de esta manera su
actividad musical al servicio del Señor fue creciendo y desarrollándose, tomando
la decisión de abandonar la electrónica y formarse en el campo de la música. De
esta manera terminó sus estudios en la Pontificia Universidad Javeriana de
Bogotá.
Ha dedicado su vida al
servicio del Señor, por donde él tenga a su disposición enviarlo, de esta manera
en compañía del hermano Lenín Enríquez, Director General de la Comunidad María
del Carmen, y en obediencia a esta, a tenido la oportunidad de visitar diversas
ciudades tanto de Colombia como del exterior evangelizando con su música.
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